El mundo laboral se vuelve cada vez más cambiante y complejo. La cuarta revolución industrial, marcada por la innovación tecnológica y los alcances de la virtualidad, ha transformado de manera drástica a las empresas e instituciones, obligando, también, a los trabajadores a ampliar sus conocimientos y herramientas de trabajo.

Cada vez es más habitual encontrar a profesionales consagrados o con experiencia llevando adelante cursos y formaciones vinculados a estas nuevas aptitudes que se solicitan desde el mercado laboral. Hoy en día, solo estudiar una carrera no basta, es necesario mantenerse al día con las tecnologías que semana a semana irrumpen a modificar las pautas de trabajo.

Pero ¿Solo debemos preocuparnos por las competencias vinculadas al conocimiento y las habilidades técnicas? ¿Por qué vemos en muchos casos a personas con sobre calificadas que no logran progresar en sus proyectos?

Una característica cada vez más valorada por parte de las empresas son las competencias comportamentales, que se vinculan con aspectos de la persona que, si bien se relacionan a cuestiones de la personalidad, su forma de ser, bien pueden ser trabajadas para mejorar así tus oportunidades de trabajo.

Competencias comportamentales: ¿Qué son?

Las competencias comportamentales, también conocidas como “habilidades blandas”, refieren a aspectos propios de la persona en el ambiente de trabajo. Son, entre otras, la comunicación, la responsabilidad, el grado de autonomía en la toma de decisiones, la flexibilidad frente a situaciones cambiantes, entre otros puntos.

De acuerdo a la revista Forbes, las competencias comportamentales se vinculan a “la inteligencia emocional” y a características relativas a “las relaciones sociales”. Es decir, se refieren a actitudes de la persona y no a habilidades o conocimientos adquiridos en distintas instancias de formación como la escuela, la universidad u otros tipos de instituciones.

Si bien hay personas que tienen competencias comportamentales idóneas para el trabajo de manera innata, dado su personalidad, es importante tener en cuenta que muchas de estas competencias se pueden trabajar. Y es más, mejor si pueden hacerlo

En la actualidad, existen cursos y capacitaciones que apuntan a entrenar aspectos de la persona vinculados a sus habilidades blandas, que son, a su vez, cada vez más influyentes en los procesos de selección de las empresas.

Ahora bien, ¿cuáles son las principales competencias comportamentales que debes tener en cuenta para destacarte en tus proyectos de trabajo?

Individuales

Las competencias comportamentales vinculadas a características individuales de la persona son de diversa índole. 

Dentro de estas habilidades se hallan las relativas a la propia consideración de la persona, como la confianza y la autoestima, como a la relación de la persona con el trabajo, como la puntualidad, el uso eficiente del tiempo, el grado de autocrítica frente a determinadas decisiones o acciones realizadas en el trabajo, entre otros puntos.

Interpersonales

Estas habilidades blandas refieren esencialmente a la comunicación y el trabajo en equipo. Estas características son muy importantes en las organizaciones más grandes, que cuentan con distintas áreas y equipos de trabajo amplios. La posibilidad de articular las responsabilidades y acciones entre pares a lo largo del día a día, y llevar adelante una comunicación efectiva de las tareas hechas, tanto hacia tus directivos como hacia el resto de tus compañeros de equipo, son dos aspectos que pueden incidir de manera considerable en los resultados de un proyecto.

Otra competencia comportamental vinculada a los aspectos interpersonales son la gestión de las reuniones, aunque esta se encuentra más asociada específicamente a los roles de dirección o coordinación.

Motivacionales

Esta habilidad es fundamental para quienes pretenden liderar de manera positiva organizaciones y equipos de trabajo. Si bien es importante que todos los integrantes de una empresa cuenten con la motivación necesaria para llevar adelante sus tareas y responsabilidades, es transcendental para los referentes poder transmitir esa motivación al resto de sus compañeros o subalternos. El dar el ejemplo, ser comprensivo frente a las situaciones ajenas, encontrar incentivos que escapan solamente a lo económico o laboral, colaborar en trabajos del día a día, entre otras cosas, son elementos que logran despertar la motivación necesaria en los empleados para hacer crecer la empresa, volverla distinta frente a la competencia.

Gestión

Al igual que con las competencias comportamentales vinculadas a la motivación, las habilidades en términos de gestión, tanto de institución como de equipos, es elemental para quienes ocupan lugares de dirección y coordinación. En particular, es importante contar con capacidad en la solución de conflictos y la toma de decisiones. En todo trabajo surgen roces y diferencias que, de no gestionarse adecuadamente, generan un efecto dominó que termina perjudicando a distintas áreas de una empresa. La falta de toma de decisión puede despertar situaciones de incertidumbre que lleva a la parálisis de las acciones de trabajo, poniendo en riesgo el cumplimiento de los objetivos de la empresa u organización.

Analíticas

El último tipo de competencia comportamental refiere a la capacidad de análisis y diagnóstico de las situaciones. Esta habilidad es sumamente ponderada en roles superiores, dado que una resolución eficiente de las actividades de una organización depende en gran medida de un análisis acertado tanto del contexto como de los mejores caminos a tomar de acuerdo a la situación analizada. Esta competencia, si bien cuenta con instancias de formación, dónde se estudia la conformación de variables, el análisis de datos y la disposición de recursos, entre otras cosas, es una aptitud que se desarrolla fuertemente con la experiencia.

Las competencias comportamentales son un aspecto relevante en la construcción y desarrollo de tu perfil profesional

Descuidar este tipo de habilidades pone en riesgo no solo la capacidad de ser seleccionado para un puesto determinado, sino también el cumplimiento de los objetivos trazados en un trabajo. Es por eso que los responsables en los procesos de selección de las empresas o headhunters tienen en cuenta estas habilidades que no necesariamente se enseñan en las universidades.

Y no te olvides: cualquiera de estas competencias pueden ser trabajadas y aprendidas. Existe un sinfín de capacitaciones en este sentido, sólo depende de ti.