De todos los métodos de aprendizaje, el social learning es uno de los más efectivos. No solo porque usa las interacciones sociales como una herramienta educativa, sino porque aprovecha todo el poder de las redes sociales para maximizar sus efectos.

Si el social learning ya conseguía buenos resultados en el pasado, hoy, gracias a internet y las redes sociales, es un método sumamente eficaz para formaciones académicas y empresariales.

De ahí que, aplicar el social learning en tu proyecto formativo puede ser una de las mejores ideas para impulsarlo en la dirección correcta. No obstante, antes de implementarlo tendrás que familiarizarte con él, y con este post te ayudaremos a lograrlo. Por eso, si te interesa el aprendizaje social y quieres sacarle provecho, sigue leyendo.

¿Qué es el social learning?

El social learning es un método educativo basado en la teoría de aprendizaje social. En este, se estimula la educación a través de la interacción social, la colaboración y el intercambio de conocimientos y experiencias entre los estudiantes.

Originalmente, el social learning abarcaba a todos los entornos sociales convencionales que servían para reforzar conocimientos, hábitos y conductas, tal y como lo planteó Albert Bandura, uno de los creadores de la teoría social.

Sin embargo, el social learning ha cambiado notablemente en los últimos años, sobre todo con la aparición de las redes sociales y las plataformas de mensajería. Ahora, los contextos sociales se han ampliado al terreno digital.

Tanto es así que, en la actualidad, el social learning se entiende como un método de aprendizaje que emplea elementos del funcionamiento de las redes sociales para mejorar el proceso formativo.

Qué es social learning
Fuente: Canva

¿Para qué sirve el social learning?

El social learning sirve para enriquecer la experiencia formativa con elementos sociales que estimulen la colaboración y la interacción de los estudiantes.

En pocas palabras, permite que los estudiantes aprendan entre sí al relacionarse y compartir conocimientos en espacios comunes, tanto digitales como físicos. 

Así, si a un estudiante le cuesta entender una lección en particular, puede recurrir a sus compañeros de estudio para que estos les compartan lo que han entendido. Del mismo modo, el hecho de compartir lo aprendido y estudiar en grupo, mejora mucho la retención de los estudiantes en conjunto.

Por eso, el social learning puede ser tan efectivo en la formación académica y corporativa. 

Para qué sirve el social learning
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¿Cuáles son las ventajas del social learning?

El social learning ofrece muchas ventajas para cualquier proyecto de formación; estas son algunas de ellas:

1. Estimula la participación y colaboración de los estudiantes

Los seres humanos somos sociables por naturaleza, y el social learning aprovecha esa tendencia para estimular a los estudiantes a interrelacionarse, establecer vínculos académicos y compartir lo que saben.

Como resultado, la experiencia de aprendizaje favorece la participación y el trabajo en equipo, lo que en la mayoría de los casos significa que los estudiantes estarán más dispuestos a participar en la formación de manera proactiva.

2. Mejora la retención 

Al ser más interactivo y dinámico, el aprendizaje social suele mejorar la retención de los estudiantes, ya que no se limita a mostrarles algo, sino que los impulsa a compartir, abordar y repasar todo lo que aprenden en grupo.

De esta manera, cada interacción social dentro del grupo de estudiantes es una forma de práctica que ayuda a consolidar sus conocimientos.

3. Reduce el tiempo de capacitación

El social learning, como modelo de aprendizaje, consigue que los estudiantes sean más proactivos, que presten más atención a las lecciones y que se ayuden entre sí hasta entenderlas. 

En consecuencia, el proceso de aprendizaje es más eficiente, lo que implica que se necesita un tiempo de formación menor

Por otro lado, desde el punto de vista de una empresa, el aprendizaje social puede reducir el tiempo de orientación que requieren los empleados nuevos, como destaca Docebo, una de las plataformas LMS más importantes del mundo.

4. Ofrece una experiencia formativa más dinámica

A diferencia de otros métodos de aprendizaje, el social learning usa elementos como las redes sociales y las interacciones entre los estudiantes para potenciar el aprendizaje. Por eso, una formación que implemente el aprendizaje social suele ser más dinámica y entretenida.

5. Permite que los estudiantes aprendan sin que siquiera lo noten

Todos interactuamos con otras personas a diario y de manera espontánea. El social learning usa estas socializaciones para que los estudiantes consoliden su aprendizaje. 

De esta manera, al colaborar e interactuar para superar o entender elementos desafiantes de una formación, los estudiantes aprenden de un modo más espontáneo, sin siquiera notarlo. 

Así, como apunta eLearning Industry, un portal especializado en e-learning, con el social learning la formación está “ocurriendo en forma fluida, suave, impecable y exitosa; y se está dando de este modo porque los organizadores no están en control de este tipo de aprendizaje, ni están interfiriendo con él”.

Ventajas del social learning
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¿Cómo aplicar el social learning en tu proyecto de formación?

Para usar el aprendizaje social en tu proyecto formativo no hace falta demasiado, pues las mejores plataformas de e-learning ya incluyen apartados que te permitirán implementar el social learning dentro de un entorno virtual de aprendizaje

En ese sentido, plataformas LMS como Docebo, Schoology y, sobre todo, Edmodo, cuyo funcionamiento no podría ser más parecido al de una red social, tienen todo lo que hace falta para emplear el social learning en cualquier formación.

Sin embargo, al aplicarlo en tu organización, es importante recordar que el social learning, por lo general, está pensado para complementar otros modelos de aprendizaje y no para usarse como un sustituto.

Por esa razón, suele ser un añadido que se aprovecha para darle un empujón al aprendizaje presencial o en línea y enriquecer la formación de manera dinámica.

Cómo aplicar el social learning
Fuente: Canva

Si llegaste hasta aquí, seguro ya entiendes qué es el social learning, para qué sirve y cuáles son las ventajas de implementarlo en los proyectos formativos de tu institución u organización.

Como vimos, explotar todo el potencial del aprendizaje social es muy sencillo, sobre todo con plataformas de e-learning como Edmodo, Moodle o Docebo. De manera que lo único que falta, es que te decidas a implementar el social learning en tu formación para que descubras todo lo que es capaz de lograr.